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"EL JUEGO DE GERALD" (2017) Perturbador relato sobre sumisión y traumas infantiles

[RESEÑA] Jessie y Gerald quieren mejorar su relación con una escapada romántica pero cuando él muere, ella queda atada a una cama en una casa lejos de la civilización.

"El juego de Gerald" es quizás una de las obras menos conocidas de Stephen King.

Fans confesos de la bibliografía del maestro, supimos de ella hace unos cuatro años cuando hallamos una edición rústica de la novela en una venta de libros usados.

Se trata de un obra que se aparta bastante de la temática a la que nos tiene acostumbrados King, pues aunque pareciera tener algunos tintes sobrenaturales, se centra más en los demonios internos de la protagonista y su lucha por sobrevivir en una situación extrema.

De hecho, cuenta apenas con un personaje, Jessie, quien se pasa toda la novela atada con esposas a la cabecera de una cama, totalmente desnuda, y con el cadáver de su marido a sus pies mientras un perro hambriento ronda la casa.

Todos los diálogos de la historia los sostiene Jessie con ella misma, mientras recuerda experiencias traumáticas de su niñez, y aunque no lo crean, King logra entregarnos una historia bastante rica que nos mantiene atrapados desde la primera página.

¿Cómo adaptar al cine entonces una historia de un sólo protagonista? Por un tiempo se consideró esta tarea imposible pero debemos reconocer que el director Mike Flanagan hizo un extraordinario trabajo.

Flanagan ya nos había sorprendido con filmes como "Oculus" y "Ouija: El origen del mal" así que fue muy creativo para darle un ritmo cinematográfico adecuado a una historia bastante intimista. 

Claro que también hay que reconocer el talento de Carla Gugino que se echó sobre los hombros todo el peso de la película.

DE LA TRAMA
Gerald (Bruce Greenwood) y Jessie (Carla Gugino) no pasan el mejor momento en su matrimonio, así que a instancias de él, deciden ir a una casa de campo, alejada de toda civilización para pasar un fin de semana juntos.

La tensión es evidente entre la pareja pero a ambos se les ve el deseo genuino de arreglar la relación. Gerald propone un juego sexual en el que Jessie es esposada a la cama en total sumisión a su marido.

Pero eso no hace más que despertar dolorosos traumas en la mujer y reacciona de forma agresiva. Como es de esperarse, Gerald empieza con reclamos y en medio de la discusión, sufre un ataque cardíaco y muere.

Jessie está ahora sola, atada a una cama y con el cadáver de su marido encima. Como puede, logra quitárselo y el cuerpo cae a los pies de la cama, abriéndose una herida en la cabeza.

La sangre atrae a un perro hambriento que merodea en los alrededores y que se logra entrar a la casa. Jessie entonces se enfrenta al dilema de dejarse morir de hambre y sed o ingeniárselas para deshacerse de las esposas y buscar ayuda.

Pero eso podría tomarle días y sin comida ni agua... bueno... Para colmo, en el vecindario ronda un oscuro personaje que podría ser una entidad demoníaca o un perturbado profanador de tumbas.

Y por si fuera poco, los demonios de sus traumas se harán presentes para atormentarla aún más.

ASÍ LA VIMOS

Más que un relato de horror estamos ante un poderoso drama que por momentos resulta bastante perturbador. 

Y es que en este caso, el miedo no proviene precisamente de un agente externo, sino de los demonios que lleva la protagonista en su interior. 

Carla Gugino construye un personaje femenino frágil y sumiso en apariencia pero que a medida que avanza la película va encontrando la fuerza necesaria para sobrevivir.

El acto de liberarse de las esposas más que tomarlo literal es una representación de la renuncia de Jessie a la sumisión a la que ha sido sometida toda la vida por las figuras masculinas de su alrededor, desde su padre hasta su marido.

El filme se encuentra relacionado con otro estupendo relato de King protagonizado por una mujer de carácter fuerte, Dolores Clairbone, pues parte de la historia ocurre durante el famoso eclipse de Maine. 

El guión no es perfecto pues la subtrama concerniente al merodeador nocturno pareciera estar de más, pese a que en la novela juega un rol más importante. Sin embargo, se resuelve de manera satisfactoria.

Igual que Gugino, la actuación de la joven actriz Chiara Aurelia como la joven Jessie es extraordinaria. Habrá que seguir su carrera muy de cerca.

La puesta en escena intimista suma a la atmósfera sombría del relato para mantenernos interesados toda la película. El director trabajó duro con los pequeños detalles que al final, son los que le dan sentido a la película.



CURIOSIDADES
• Para darle más realismo al sentimiento de aislamiento de la protagonista, la película no tiene banda sonora.

• En la novela, Jessie está totalmente desnuda esposada a la cama. En la película no, por obvias razones.

• King quedó tan complacido con esta adaptación que recomendó al director Mike Flanagan para la versión de cine de otra de sus novelas: "Doctor Sueño", que a su vez en continuación de "El resplandor".
                                               

¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: Gerald's game
Dirección: Mike Flanagan
Reparto: Carla Gugino, Bruce Greenwood, Chiara Aurelia
Estudios: Netflix/Intrepid Pictures
País de origen: Estados Unidos
Duración: 1h43m
Relación de aspecto: 2:35
Visionado: Plataforma Netflix HD