"EL OTRO LADO DE LA PUERTA" (2016) Buen concepto, ejecución sin riesgos

[RESEÑA] Una madre irresponsable y un papá ausente se enfrentan al espíritu vengativo de su hijo

Ya hemos dicho en anteriores ocasiones que el cine de horror de poco presupuesto goza de buena salud.

Resulta rentable invertir de 5 a 10 millones de dólares y recibir 30 millones en taquilla, teniendo como gancho a actores relativamente conocidos.

Eso no quiere decir que toda película producida siguiendo este modelo, vaya a ser un parteaguas en el género. Las buenas serán la excepción a la regla.

Lo bueno es que le está dando oportunidad a jóvenes cineastas de pulirse y madurar. Ya ven, tenemos el caso de James Wan, convertido en un referente del horror con sus sagas de "La noche del demonio" y "El Conjuro".

En el caso de "El otro lado de la puerta" (The other side of the door) nos llevamos un par de sorpresas agradables pues el filme parte de una premisa bastante interesante, aunque al final termine abusando de los socorridos clichés del género.  


DE LA TRAMA
Pareciera que a Sarah Wayne Callies le gusta interpretar a mujeres con pobres habilidades parentales. ¿Se acuerdan de su personaje Lori en "The Walking Dead"?

En esta ocasión, encarna a María, quien vive en India junto a su esposo y sus hijos. En un accidente de tránsito, su carro se hunde en un río y debe decidir entre salvar a su hija desmayada o a su hijo, que tiene un pie atrapado dentro del carro.

La secuencia es bastante cruda y nos ofrece una descarga de adrenalina intensa. No sé si fue porque tengo hijos de esas edades, pero la escena me dejó con los nervios de punta.

Meses  después, María no puede perdonarse de haber salvado sólo a su hija. Su esposo, quien vive de comprar y vender antigüedades no es de mucha ayuda que digamos, pues pasa la mayor parte del tiempo fuera de casa (Primer cliché: padre ausente).

Después de intentar suicidarse, su ama de llaves le cuenta sobre la creencia de un templo abandonado en el que se cree, uno puede comunicarse con los muertos y le sugiere ir para despedirse de su hijo.

Como adivinarán por el título, parte del ritual exige no abrir la puerta del lugar mientras uno platica con el más allá y María... bueno, lo adivinaron, abre la puerta. Al regresar a su casa no lo hace sola pues el espíritu del niño regresa con ella.

Cosas extrañas empiezan a suceder. Su hija "ve" a su hermano  y hasta toca el piano con él. María empieza a comportarse extraña aceptando de buena gana que el espíritu de su hijo vive ahora en su casa.

No entiendo cómo el marido no puede darse cuenta de lo que ocurre en su casa. El caso es que las cosas se empiezan a salir de control

¿La solución? No se la revelamos para no arruinar la película a quienes no la han visto, pero se nos antoja bastante floja y apresurada.  

ASÍ LA VIMOS.
La película empieza muy bien pero a medida que avanza se conforma con hacer una especie de recalentado de otros filmes, con posesiones, sustos fáciles y temas paranormales.

El final, inspirado convenientemente en "El Exorcista" nos deja un poco desencantados. Quizás hubiera valido una revisada extra al guión antes de aprobarlo.

No olviden su nombre: Sofía Rosinsky.
Ah! Pero no todo es malo. Entre las sorpresas que mencionamos lineas arriba, está la estupenda actuación de la niña Sofía Rosinsky, quien interpreta a Lucy, la hija de María.

Dejando de lado sus pelos indomables, es de ponerle atención a la joven actriz. Realmente perturba verla posesa en el clímax de la historia.  

En resumen. ¿Vale la pena verla? Seguro, es una opción ideal para una tarde o noche de lluvia, eso sí, hay que verla con expectativas bajas para no desilusionarlos.




¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué opinan? 
 








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