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"TREMORS: TERROR BAJO LA TIERRA" (1990) El inicio de una saga de culto

[RESEÑA] Val y Earl lidian a diario con su miserable existencia en Perfection, un pueblito situado en el desierto. Para colmo, gusanos prehistóricos vendrán a complicarles su día.



Veintiocho años han pasado desde que esta pequeña joya del Cine Delirante se estrenó en la pantalla grande. Aunque en muchos países pasó desapercibida, ganó decenas de fans cuando apareció en los los videoclubes de barrio.

De hecho, en nuestras bóvedas conservamos una antiquísima cinta en VHS editada por Televisa Home Video que aún se encuentra en perfectas condiciones.

La película, creada por S.S. Wilson, Ron Underwood y Brent Maddock, es una pequeña gema de cine B que en su intento por homenajear aquel cine paranoico de ciencia ficción de los cincuenta, creó sin querer un nuevo mito del celuloide fantástico.

La saga acumula ya seis películas, una serie de televisión, historietas y un fallido intento por devolverla a la pantalla chica, que por razones que inexplicables, rechazó el canal SyFy hace unas semanas.

Precisamente, a raíz del ruido mediático que provocó este piloto rechazado, protagonizado y producido nada menos que por Kevin Bacon, decidimos echarle un nuevo vistazo a toda la saga.

DE LA TRAMA 
Estamos en Perfection, Nevada, un pueblecito de apenas 14 habitantes. Asentado en el desierto de Nevada, sus habitantes pasan la vida intentando sobrevivir a una economía poco alentadora pues Perfection no tiene de donde sacar recursos, ni la visita nadie pues no tiene nada qué ofrecer.

Valentine (Kevin Bacon) y Earl (Fred Ward) se ganan la vida como pueden, ya sea instalando cercas, arreglando tractores o limpiando fosas sépticas. Todo vale, con tal de conseguir dinero que los saque del pueblo.

Hartos de su miserable vida, nuestros héroes deciden dejar Perfection y buscar mejor vida en otro lugar, así que cargan sus pocas posesiones en un destartalado pick up y se embarcan en su aventura.

En el camino, algo les llama su atención. El ebrio local está subido en una torre bajo el sol abrasador del desierto. Los chicos deciden bajarlo de ahí pensando que está durmiendo la borrachera y evitar que se deshidrate. 

Su sorpresa es que ya está muerto. "Creo que murió de susto", dice uno de ellos. Cuando regresan con el cadáver al pueblo, se dan cuenta que alguien o algo está matando a animales y personas por igual.

Se trata de gusanos prehistóricos que por alguna razón han despertado debajo del desierto y que atacan a todo aquello que provoque vibraciones en el suelo.

Nuestros héroes y el resto del pueblo se verán obligados a luchar por su supervivencia con lo poco que tienen a la mano, pero con mucho ingenio y humor.

ASÍ LA VIMOS 
"Tremors" no es una película perfecta pero casi. La producción logró una mezcla bastante balanceada entre humor, horror y acción, que nos mantiene entretenidos por hora y media.

Los personajes son entrañables y proyectan bastante carisma en la pantalla.
Kevin Bacon y Fred Ward logran una dinámica bastante interesante entre ellos y eso se refleja en la pantalla. No cabe duda que estaban convencidos de que se trataba de una película sin mayores pretensiones  y por lo tanto se disfrutaron del rodaje poniendo altas dosis de humor y camadería en sus personajes.

Pero no son los únicos. El show se lo roba Michael Gross, con su entrañable personaje de Burt Gummer, un survivalista en toda la regla, amante de las armas y medio paranoico que cree que el gobierno está metido en todo. 

Él y su esposa Heather (la cantante country Rebba McEntire en su debut cinematográfico) cuentan con un arsenal que envidiaría cualquier ejército y con el que deciden darle la guerra a los graboides, como deciden bautizar a estas criaturas prehistóricas.

Los efectos, pese a ser bastante convencionales (miniaturas, marionetas), siguen siendo bastantes convincentes 28 años después y el director no escatima por mostrarnos desmembramientos, decapitaciones y vísceras, pero con un tono tan ligero, que resulta entretenido y cómico en ocasiones.

Además, la decisión de ir mostrando a los graboides de a poco, resulta bastante efectivo para mantener el suspenso. Las explicaciones de su origen y su naturaleza son bastante convincentes.

Al momento de su estreno, el público no había visto criaturas como estas en el cine, así que el factor de novedad fue determinante para la popularidad de la saga.

La banda sonora es adecuada y muy a tono con la historia. Además, haber filmado en exteriores permitió ofrecer extraordinarias vistas del árido paisaje californiano (fue filmada en Lone Pine, California) que contribuyen a esa sensación de aislamiento, tan necesaria para que la trama funcione.



EN RESUMEN

• ¿Vale la pena verla? ¡Desde luego! Se trata de una gema menor del cine de comedia y horror, que ha envejecido bastante bien al paso de los años.

• ¿Vale la pena ver el resto de la saga? Si son completistas como nosotros, sí. De todas maneras, van ampliando la mitología de los graboides y aunque no logran llegar a las cotas de la original, siempre ofrecen algo nuevo para el espectador.

• ¿Es cierto que Kevin Bacon reniega de haber participado en la película? Algo habrá de cierto pues ya no aparece en ninguna de las secuelas. Cuentan que previo al estreno, le lloró a su esposa pensando que la película iba a significar el fin de su carrera, pero quien sabe. 

El hecho de que se haya involucrado activamente este año en la producción de una nueva serie inspirada en la película, demuestra que quizás no fue el fin de su carrera después de todo.



¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: Tremors
Dirección: Ron Underwood
Elenco: Kevin Bacon, Fred Ward, Finn Carter, Michael Gross, Reba McEntire
Año: 1990
Estudios: Universal Pictures
País de origen: Estados Unidos
Duración: 1h36m
Relación de aspecto: 1:85
Visionado: DVD Standard 2D