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"CUENTOS DE LA CRIPTA: EL CABALLERO DE LOS DEMONIOS" (1996) ¡Festín de sangre y tripas!

[RESEÑA] Una horda de demonios acorrala a siete individuos en una iglesia abandonada con el afán de recuperar una reliquia maldita.

¿Se acuerdan de la serie "Tales from the crypt"? Eran los días en que el canal HBO no era premium y de veras pasaba buena programación.

Debido al éxito de la serie, era natural que diera su paso a la pantalla grande.

Pero en su primera incursión, sus productores se arriesgaron y lejos de ofrecer una antología de historias cortas, se decantaron por un largometraje en toda la regla, con estrellas conocidas por los fanáticos del género de terror y un sólido guión.

Billy Zane, Jade Pinkett, quien luego sería la esposa de Will Smith, Dick Miller (si no saben quién es, no pueden llamarse fans delirantes), y poco valorado William Sadler, logran un festín de sangre y tripas, lleno de diálogos mordaces y efectos especiales cien por ciento libres de CGI. ¿Qué más se puede pedir?    

DE LA TRAMA
El Colector, un demonio de rango superior persigue a Brayker, quien es el guardián de una llave que contienen la sangre de Cristo.
 
El Colector quiere la llave pues es el noveno de una serie de artefactos, que juntos, le permitirán al diablo reinar sobre el universo.
 
Brayker se atrinchera en una iglesia convertida en hotel de paso y junto a otras siete personas ofrece resistencia al demonio, quien por cierto, ha invocado a otros seres del inframundo para ayudarlo.
 
Sus compañeros de batalla son de lo más variados y clichés del género: Una chica cascos ligeros, su novio abusador, un anciano alcohólico, la chica exconvicta, la matrona del lugar, y dos policías.
 
Juntos deberán resistir hasta el amanecer para derrotar al Colector y sus criaturas, y salvar a la humanidad.
 
   
ASÍ LA VIMOS
Como gran fan de la serie, la película no demerece el humor negro y el gore explicito que que caracterizaba a las historias contadas por el guardián de la cripta.

Billy Zane hace un estupendo trabajo actoral como el Colector, mientras que William Sadler, como siempre, le imprime la dosis justa de rudeza y carisma a Brayker.

Los efectos especiales, como anotamos con interioridad, no son CGI pero sí muy convincentes, como el caso de una amputación, o la transformación demoníaca de algunos de los personajes.

Quizás el pelo en la sopa es la pobre fotografía de la película, que si bien se desarrolla de noche y en lugares sin luz como una mina o los pasillos de la iglesia abandonada, no ofrece una iluminación adecuada como para apreciar lo que ocurre en pantalla.

Como sea, "Cuentos de la cripta: El caballero de los demonios" es una entretenida pieza noventera para ver con nachos y un par de cervezas.

 

¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué opinan?