Breaking

junio 28, 2018

"DOCTOR JEKYLL Y EL HOMBRE LOBO" (1972) Horror gótico hecho en España

[RESEÑA] Un mujer es salvada por un solitario personaje que resulta ser un hombre lobo. Pero ayudarlo a romper su maldición significará liberar a un ser aún más aterrador.



El primer acercamiento que tuvimos al cine de terror español fue en una vieja sala del Centro Histórico capitalino. Por lo regular, proyectaban filmes antiguos de terror, soft porn italiano y comedias eróticas estadounidenses.

Quien haya vivido en los ochentas en Guatemala sabrá que hablamos del Capitol 9, el más pequeño, viejo y maloliente cine que estaba situado en el centro comercial Capitol.

Claro que eramos adolescentes en aquella época pero ni al taquillero ni al portero le importaba dejar entrar menores a ver películas clasificadas para adultos. 

Ahí vi gemas de eurotrash como "Ratas: Después de la bomba", de Bruno Mattei, y "Zombie 2", de Lucio Fulci. La primera película española de horror fue precisamente "La noche del terror ciego", de Amando de Ossorio.

No se exactamente qué fue lo que me cautivó del horror ibérico pero empecé a buscar más películas de este tipo. En aquellos días, los videoclubes de barrio me proveyeron de interesantes películas en VHS, y fue en ese formato en donde descubrí a Paul Naschy.

Jacinto Molina, su nombre verdadero, fallecido hace unos años, es el mero rey del cine de explotación español y su larga serie de películas sobre hombres lobos es legendaria y delirante.

Precisamente una de ellas es la que reseñamos hoy. Su obra, en la que siempre aparecen hermosas mujeres y actores de culto como Jack Taylor, tienen una atmósfera deliciosa, que a nuestro gusto, rivaliza con el ambiente gótico de la productora británica Hammer, de donde sin duda Naschy se inspiró para sus historias.

Hoy reseñamos una de sus múltiples entregas licántropas con una vuelta de tuerca bastante interesante.

DE LA TRAMA 
Justine (Shirley Corrigan) es una joven recién casada que decide ir a visitar la tierra natal de su esposo, en los Cárpatos. Ahí son atacados por unos malandros quienes matan a su esposo e intentan violarla.


Cuando todo parece estar perdido es rescatada por Waldemar Daninsky (Naschy), el solitario habitante de un castillo al que los pobladores le tienen miedo, pues se cree que el mal ronda en sus pasillos.

Justine se recupera y al paso de los días, surge una atracción entre ella y Waldemar. Pero este tiene un secreto: las noches de luna llena se convierte en un hombre lobo sediento de sangre. 

La chica, lejos de sentir miedo, le tiene compasión a Waldemar y le promete que va ayudarlo. Le propone ir a Londres a visitar al Dr. Jekyll (Taylor), nieto del infame doctor que descubrió la fórmula que libera al señor Hyde.

Jekyll ha estado enamorado de Justine pero accede a ayudarla. La idea es inyectar el suero a Waldemar para que el Sr. Hyde elimine la maldición del Hombre Lobo y después es cuestión de eliminar la fórmula del organismo para que Daninsky quede libre.

La película contiene altas dosis de sadismo, tensión sexual y algunas secuencias delirantes como cuando Hyde anda vagando por los barrios bajos de Londres y se convierte en hombre lobo en una discoteca.

ASÍ LA VIMOS 
Es posible que el terror ibérico setentero sea un gusto adquirido. Pero también es innegable que tiene cierta aura de carisma que, una vez hayamos visto una película de estas, se nos abra el apetito por más.

Y "Doctor Jekyll y el Hombre Lobo" es una entretenidísima muestra de este cine: ingenuo, audaz, atípico y con bastante sustancia. 

Naschy da cátedra con su actuación pues es capaz de desdoblarse en tres personajes tan distintos entre sí y al mismo tiempo unidos por la melancolía que le provoca la maldición a la que está sometido.

En cierta entrevista, contó que al andar maquillado como Hyde en el centro londinense la gente se reía de él y lo insultaba, sin advertir los transeúntes que se filmaba una película pues las cámaras estaban ocultas en un automóvil.

El director, un argentino afincado en Europa, supo sacarle partido a las limitadas locaciones con las que disponía por cuestiones de presupuesto. Así, las afueras de Madrid sirvieron como la campiña rumana mientras que los interiores del castillo de Daninsky y el laboratorio de Jeckyll en Londres, se construyeron en unos almacenes madrileños.

La fotografía es estupenda pero lamentablemente el tiempo no ha tratado bien a las copias disponibles de la película. La que vimos tenía los colores lavados y en ocasiones, llevados a un sepia difuso que no nos permitió ver la riqueza de los paisajes.

Como se acostumbraba en aquella época, se hacían dos versiones de las películas: una con desnudos y escenas sexuales explícitas para el mercado extranjero, y otra más recatada para los cines españoles.

Nuestra copia proviene precisamente de las últimas. Así, en la escena de tortura de Justine, esta aparece con ropas y se omiten muchas escenas eróticas. Afortunadamente, es más completa que la versión editada para Estados Unidos que prescinde casi media hora de metraje.




EN RESUMEN
Se trata de una película de bajo presupuesto pero que representa fielmente la época en la que fue filmada. Naschy estaba en su mejor momento y según alguna investigación que hicimos en google, fue de las más taquilleras en su filmografía.

El guión podrá parecer sencillo pero hilvana perfectamente los ritmos de la historia. La primera parte, dedicada a la licantropía cuenta con una atmósfera decididamente gótica, mientras que la segunda parte, cuando aparece el Sr. Hyde en escena, es más contemporánea, reflejo de la liberación que se vivía en los setentas en Europa.

¿Vale la pena verla? Nuestra recomendación es que sí. Pero hay que tomar en cuenta que sus efectos son bastante primitivos y no tienen el detalle que podría tener una producción estadounidense contemporánea.




¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: Doctor Jeckyll y el Hombre Lobo
Dirección: León Klimovsky
Elenco: Paul Naschy, Shirley Corrigan, Jack Taylor
Año: 1972
Estudios: José Frade Producciones Cinematográficas
País de origen: España
Duración: 1h36m
Relación de aspecto: 1:85
Visionado: DVD Standard 2D




junio 27, 2018

"TREMORS 4: COMIENZA LA LEYENDA" (2004) Los graboides se van al oeste

[RESEÑA] El pueblo de Rejection es la esperanza de un futuro mejor para algunos colonos en el salvaje oeste, pero antes deberán combatir a los graboides.



Está bien. Lo admitimos. A estas alturas, la franquicia de "Tremors" ya no tenía mucho que ofrecer pero aún así sus creadores y productores se animaron a hacer una película más, pero esta vez con una vuelta de tuerca: Está ambientada en el viejo oeste.

No es una mala idea del todo. Si Pinhead y Jason Vorhees viajaron al espacio en algún momento de sus respectivas sagas, y Ashley combatió deadites en la época medieval en "Ejército de las Tinieblas"... ¿por qué no habrían de existir graboides en la época de los vaqueros?

Pero lo que pudo ser una interesante oportunidad de revitalizar la saga, no logró su objetivo debido a varios factores, entre ellos, el poco presupuesto, los pobres decorados y no arriesgarse a darle al público buenas dosis de gore, como en la anteriores entregas.

Súmele usted un elenco compuesto casi por desconocidos, a excepción de Michael Gross, único sobreviviente del elenco original, pero esta vez interpretando a un antepasado de Burt Gummer, el carismático survivalista de la película original.

DE LA TRAMA 

Rejection no es más que una villa perdida en el desierto de Nevada, que aspira a convertirse en un próspero pueblo. Sus esperanzas están puestas en la explotación de una mina de plata, propiedad de Hiram Gummer (Gross), bisabuelo del buen Burt de la película original.

Pero los planes se van al caño cuando accidentalmente se incuban unos huevos fosilizados de graboides, los que al eclosionar liberan a las criaturas que terminan devorando a los mineros.

La mina se clausura e Hiram debe dejar la comodidad aristocrática en la que vive en la costa Este para ir a Rejection y reanudar la producción en la mina.

El problema es que Hiram es un pacifista que no cree en la violencia, pero en el salvaje oeste predomina la ley de "matar o morir", además de ser bastante ingenuo y acostumbrado a resolver todo con dinero.

Cuando uno de los sobrevivientes del ataque de los graboides lo lleva a la mina, se encuentran con estas desagradables criaturas y se escapan por un pelo. Así que deciden contratar a un pistolero para que acabe con los gusanos.

"Mano Negra" Kelly (Billy Drago) se hace cargo de la situación pero no es rival para las criaturas. La única opción que les queda es que Hiram y un puñado de colonos enfrenten de una vez por todas a los graboides.

ASÍ LA VIMOS 

Por un lado debemos concederle a "Tremors 4" su intención de mantener vivo el interés de los cinéfilos por la franquicia.

Lamentablemente, los productores no contaron con mucho apoyo de Universal para el proyecto e hicieron lo que pudieron con el poco presupuesto que lograron obtener.

Esta pobreza se nota en las pocas locaciones utilizadas, que a leguas se nota que fueron construidas quizás con restos de decorados de filmes vaqueros antiquísimas.

Lo mismo puede decirse de lo invertido en la aparición de las criaturas. Si en anteriores entregas, la presencia de estas es poca, acá es casi nula y no se dudó en reciclar escenas de graboides usadas o descartadas de las pelis anteriores.

Michael Gross hace un estupendo trabajo como Hiram y aunque uno reconoce ciertos rasgos del survivalista Burt en este personaje, el actor logra dotarlo de ciertas características que lo hacen al mismo tiempo diferente.

La aparición de Billy Drago, leyenda del cine B, nos dio esperanzas, pero su talento fue desperdiciado y relegado a una breve aparición. El resto de actuaciones es bastante unidimensional.

La historia tampoco da para mucho y carece de frescura. La única novedad es que está ambientada en otra época y aún así, mete en aprietos al canon de la saga: Si el bisabuelo de Burt combatió a las criaturas, ¿cómo es que en la primera película este no sabe nada de ellas? Si a nosotros nos pasara lo de Hiram, sin duda se lo contaríamos a nuestros hijos y nietos con lujo de detalles.

EN RESUMEN

• ¿Vale la pena verla? A decir verdad, no pasa nada si no la ven. No se pierden de mucho, a no ser que sean completistas como nosotros.

• ¿Donde se puede hallar? Nosotros la vimos en una vieja grabación del canal SciFi de hace muchos años que encontramos por casualidad pero es probable que esté en YouTube o en alguna otra plataforma digital.

• ¿Cómo es que Michael Gross sigue haciendo películas de "Tremors"? No lo sabemos, pues cada nueva entrega tiene menos presupuesto que sus antecesoras. Suponemos que le tiene cariño al personaje. 

Eso sí, pasaron mucho años para que una nueva película de la saga viera la luz. Sí... así es, existe una quinta entrega, pero esa la reseñaremos otro día.


¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: Tremors 4: The Legend Begins
Dirección: S.S. Wilson
Elenco: Michael Gross, Sara Botsford, Billy Drago, Brent Roam
Año: 2004
Estudios: Universal Pictures
País de origen: Estados Unidos
Duración: 1h41m
Relación de aspecto: 1:85
Visionado: DVD Standard 2D









junio 25, 2018

"MUNDO JURÁSICO: EL REINO CAÍDO" (2018) La saga que está lejos de extinguirse

[RESEÑA] Cuando un volcán entra en erupción en la isla Nublar, Claire y Owen corren contra el tiempo para salvar a los dinosaurios de una nueva extinción.



Hollywood es experto en exprimir sagas hasta que ya no le quedan nada más de lo que se pueda sacar provecho. Y en ocasiones, las películas nuevas terminan siendo repudiadas hasta por los seguidores de hueso colorado.

Ya lo hemos visto con franquicias como "Hellraiser", "Star Wars" o "Jeepers Creepers", por dar algunos ejemplos. Afortunadamente, Parque Jurásico es de las pocas excepciones a la regla.

Con 25 años a cuestas, la serie cinematográfica sobre dinosaurios clonados está envejeciendo como los buenos vinos y la última entrega que hoy nos ocupa, ya lleva acumulados US$700 millones alrededor del mundo, una cifra nada despreciable para una película que es la quinta continuación en llegar a las salas de cine.

"Mundo Jurásico: El reino caído" sigue contando con un sólido argumento y actuaciones más que aceptables, y no digamos efectos especiales de primer orden, sobre todo a la hora de darle vida a los clonosaurios. Pero entremos en materia.

DE LA TRAMA 


Han pasado tres años desde que la intentona por revivir el parque temático de dinosaurios en la isla Nublar terminó en desastre por segunda ocasión.

Los animales cretácicos y jurásicos han reclamado la pequeña isla como suya y a los humanos no les ha quedado más remedio que aprender a vivir con ello.

Pero pronto el escenario cambia cuando el volcán de Nublar que ha permanecido inactivo por años, sufre una violenta erupción.

Los políticos debaten si deben salvar a las especies o bien permitir que la naturaleza restaure el orden natural provocando la extinción de los dinosaurios de la isla.

Quien ya ha tomado su decisión es Claire (Bryce Dallas-Howard) quien pasó de ser una ardiente promotora del parque, a una vehemente defensora de estos gigantescos reptiles.

Ella quiere hallar la manera de rescatarlos de una muerte segura a medida que la erupción volcánica empieza a tomar proporciones desastrosas. Eso incluye desde luego, dejar su orgullo de lado para reclutar a Owen (Chris Pratt), antiguo cuidador de los velocirraptores, quien tiene un vínculo fuerte con estas criaturitas depredadoras.

Pero la trama se complica con nuevos personajes que esconden agendas particulares en su supuesta intención de salvar a los dinosaurios. El final es previsible y desde luego, queda abierto para una sexta entrega, que desde ya está más que asegurada con el estupendo rendimiento en taquilla.

ASÍ LA VIMOS 

Nos sorprende que 25 años después, el interés por los dinosaurios no haya decaído entre el público cinéfilo.

Cierto es que con el estreno de "Mundo Jurásico" en 2015, estas simpáticas criaturas fueron redescubiertas por una nueva generación.

Además, los avances en CGI hacen que veamos a estos animales cada vez más reales.

Sin embargo, las historias que se puedan contar usándolos como premisa, son limitadas. Y eso se nota pues "Mundo Jurásico: El reino caído" empieza a carecer de frescura en su entramado.

No es una mala película, aclaramos. Pero empieza a ser repetitiva: La isla de dinosaurios, un equipo de rescate (situación que ya vimos en la tercera parte), un grupo de cazadores (trama principal de la segunda entrega) y mensajes proambientales que están presentes a lo largo de toda la saga.

Esta vez, la dirección queda en manos de J.A. Bayona, un talentoso cineasta español que no se achica ante la megaproducción y sale airoso en su intento por mantener el interés del espectador.

Las actuaciones de Dallas-Howard y Pratt son eficaces aunque sin dar destellos de genialidad. Simplemente sacan la tarea, al igual que el resto del elenco, para dejar satisfecho al espectador.

Lo único que podríamos reprocharle a Bayona es que no pudo resistirse a homenajear a las pelis anteriores y coloca escenas-homenajes que el espectador identifica a la primera pero que a medida que avanza la película le van restando frescura y originalidad.

La joven actriz Isabella Sermon, quien hace el papel de Maisie, una misteriosa niñita que es mucho más de lo que salta a la vista, debuta con buen pie. Con poca o nula experiencia en la actuación, logra empatía en el espectador. Si se decide a hacer carrera cinematográfica, sin duda será de los nuevos talentos en la próxima década.

En el plano de las criaturas, veremos la inclusión de una nueva especie, el Indoraptor, que viene a sustituir a los velocirraptores y al Indominius Rex como los antagonistas de la historia.

EN RESUMEN

Pese a lo repetitiva que se está volviendo la saga, creemos que aún quedan aún varias películas más bajo la manga. 

Ya sabemos por el final que habrá al menos  una más, a estrenarse en 2020 o 2021, así que la franquicia está lejos de extinguirse. 

"Mundo Jurásico: El Reino Caído" es una película familiar que puede disfrutarse con toda la familia.

Es cierto, contiene secuencias de acción bastante intensas que podrían perturbar a los más pequeños, pero nada que no hayan visto previamente en la televisión.

En nuestro caso, fue muy perturbador ver las escenas de la erupción volcánica con tanto realismo. No pudimos menos que evocar la tragedia ocurrida en nuestro país, Guatemala, con la reciente erupción del volcán de Fuego hace unas semanas, y que dejó centenares de muertos y desaparecidos.

Pero más allá de eso, la película ya está anotada en el libro de las más exitosas de este año, pues conserva ese espíritu de aventura y evasión que uno busca en este tipo de filmes. 


¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: Jurassic World: Fallen Kingdom
Dirección: J.A. Bayona
Elenco: Chris Pratt, Bryce Dallas-Howard, Jeff Goldblum, Rage Spall
Año: 2018
Estudios: Universal Pictures
País de origen: Estados Unidos
Duración: 2h08m
Relación de aspecto: 2:39
Visionado: Proyección digital 4K 2D







junio 19, 2018

"EL FANTASMA DE LA ÓPERA" (1989) Freddy Krueger va a la ópera

[RESEÑA] Una joven soprano cae bajo el hechizo de un compositor desfigurado quien, con tal de verla triunfar, no repara en asesinar a quien se le oponga.



No nos cansamos de repetir que la década de los ochenta fue una época muy buena para ser cinéfilo. Más aún si uno tenía una debilidad por el cine B, pues muchas joyas que ahora son consideradas de culto vieron la luz en aquellos años.

Habían productores dispuestos a arriesgar su plata con tal de financiar estos proyectos. Mientras más descabellados, mejor. Tal era el caso de los primos israelíes Menahem Golan y Yoram Globus, quienes gracias a su productora The Cannon Group, se convirtieron en los reyes del cine B.

Además de llevar al estrellato a Chuck Norris o Michael Dudikoff con pelis baratas de acción, también se dedicaron a producir proyectos de terror, comedias juveniles y musicales.

Cuando The Cannon Group cayó en bancarrota, los primos tomaron caminos separados y uno de ellos, Golan, fundó 21st. Century Film Corporation. Esta nueva productora siguió con la misma fórmula de hacer películas con el menor presupuesto posible pero que fueran capaces de lograr un impacto entre la audiencia.

En esta nueva etapa, Golan produjo un remake de la clásica "La noche de los muertos vivientes", y la película que hoy nos ocupa, "El fantasma de la ópera", cuyo mayor atractivo era la figura de su protagonista, Robert Englund, quien en ese entonces gozaba del favor de los cinéfilos con su saga de horror "Pesadilla en la calle Elm".

Aprovechando que los derechos de la novela gótica escrita por Gaston Leroux estaban en dominio público, Golan quiso hacer su propia versión por todo lo alto, filmando en Europa y con estrellas de renombre.

Pero como siempre sucedía, al final sólo logró contratar a Englund bajo la promesa de que el filme sería más exitoso que la saga de Freddy Krueger y dándole a la historia un enfoque mucho más horrorífico.

Además, el guión fue reescrito una y otra vez de tal manera que la acción no se desarrolla en la Ópera de París, sino en un teatro londinense y su protagonista no es una soprano francesa sino estadounidense. Todo porque la actriz principal, Jill Schoelen, no era capaz de imitar acento británico. Además, la historia empezaba en el Nueva York actual con las Torres Gemelas... (er...) de fondo.

DE LA TRAMA 

Christine Day (Schoelen) es una aspirante a estrella del bel canto que trata de conseguir una oportunidad en el circuito operístico neoyorquino.

Se entera que una compañía está haciendo audiciones y para impresionar a los productores le pide ayuda a su mejor amiga. 

Esta es una chica bibliotecaria, interpretada por una desconocida en ese entonces Molly Shanon, quien después de se dedicaría con éxito a participar en comedias.

Ambas encuentras una partitura original escrita por un misterioso compositor, Érick Destler (Englund), quien vivió en Londres y que se rumora, era además un asesino serial. 

Christine decide cantar un fragmento de la obra de Destler en la audición y todo va bien hasta que un accidente en el escenario la deja inconsciente. Ella regresa en el tiempo ¿? al Londres del siglo XIX y descubre que es una soprano que vive bajo la protección de un supuesto "ángel de la música".

Este ángel no es más que el fantasma que acecha en el teatro y que tiene una enfermiza obsesión con ella. Érick está desfigurado pues ha hecho un pacto con el diablo y se ve forzado a vivir entre las sombras. 

Cuando se ve en la necesidad de salir a la calle, debe confeccionarse una máscara, generalmente confeccionada con piel humana, que consigue de inocentes a quienes asesina de forma bastante sádica.

Cuando la soprano principal se niega a cederle el papel principal de una obra a Christina, el fantasma entra en acción cometiendo toda clase de actos violentos, con ta de ver triunfar al objeto de su obesión.

Con lo que no cuenta es que la chica es pretendida por Richard Dutton, uno de los nuevos dueños del teatro, así que prepara un plan para secuestrar a Christine y llevársela a la fuerza a las catacumbas donde vive y obligarla a vivir con él.

ASÍ LA VIMOS 
La verdad es que estamos ante una pobrísima adaptación del clásico de Leroux.

Los guionistas se tomaron algunas libertades... corrijo... bastantes libertades con la historia original.

En la novela, el fantasma no hace pacto con el diablo ni Christine es americana, mucho menos la acción ocurre en un teatro londinense. Ya con eso, la película tiene bastantes problemas para convencer al espectador de que se trata del fantasma de la ópera.

Sumémosle que por una razón desconocida decidieron cambiarle el apellido a los personajes. Además, optaron por eliminar el personaje de Raúl, interés amoroso de Christine y parte fundamental de la novela.

Pese a ello, los productores se esforzaron en dotar a la película de una atmósfera interesante, en parte gracias a la cuidadosa selección de locaciones. Budapest funciona muy bien como el Londres victoriano y su casa de ópera tiene una arquitectura hermosa. La fotografía nos evoca aquellas producciones góticas de los estudios Hammer.

Robert Englund vio una oportunidad en esta producción de salir del encasillamiento que empezaba a tener por su papel de Freddy Krueger, pero Menahem Golan, dispuesto a sacarle provecho, ordenó que el maquillaje del fantasma tuviera reminisencias de las quemaduras del buen Krueger, para complacer a la audiencia.

Englund hace un estupendo fantasma, aunque con una sicología muy diferente del personaje original, convirtiéndolo en un salvaje asesino serial. Y precisamente, si algo se le achacó en su momento a la película es de que era muy violenta.

Para ser proyectada, se debió rebajar el tono de los crímenes que incluyen un desollamiento vivo además de varias decapitaciones y empalamientos, todo en gloriosos primeros planos.

Además, la peli comete graves errores técnicos, como por ejemplo la desincronización de audio en los números operísticos. Resulta demasiado evidente que no es la actriz la que canta sino que intenta hacer lip sync de una ópera grabada previadmente. Esto se nota sobre todo durante la audición inicial de Christine en Nueva York.

¿Pueden creer que el hecho de ambientar el inicio de la película en la época actual era porque Golan tenía la idea de producir después "El fantasma de la ópera 2: Terror en Manhattan"? 

EN RESUMEN

• ¿Vale la pena verla? ¡Claro!. Si bien la película cuenta con demasiadas fallas técnicas, tiene cierta aura de candidez que la hace irresitible a todo cinéfilo delirante que se respete. 

Además, tiene todo el sello característico de los slasher tan de moda en los ochentas. ¡Nostalgia al cien!

• ¿Logra destacar Robert Englud en su papel? Desde luego, es la única perla en el apartado histriónico. Aunque no logró impedir que el maquillaje fuera muy diferente al de su alterego Freddy Krueger, se las arregló para ofrecer una buena actuación.

Pero eso no impidió que aceptara a participar en otra película producida por Golan, "Danza Macabra", que no es más que el fallido guión de "El Fantasma de la Ópera 2: Terror en Manhattan", reciclado.

• ¿Qué fue de la protagonista principal? Jill Schoelen tuvo un breve momento de gloria como scream queen de cine B pero su talento se diluyó en esporádicos episodios de diversas series de televisión. Actualmente está retirada.

Hace poco reseñamos otra versión de la historia hecha para la TV con las actuaciones de Maximilian Schell y la siempre guapa Jane Seymour (la Dra. Queen) que funciona mucho mejor. Pueden leer nuestra reseña acá.




¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: The Phantom of the Opera
Dirección: Dwight H. Little
Elenco: Robert Englund, Jill Schoelen, Alex Hyde-White, Bill Nighy
Año: 1989
Estudios: Metro-Goldwyn-Mayer/21st. Century Film Corporation
País de origen: Estados Unidos
Duración: 1h33m
Relación de aspecto: 1:85
Visionado: DVD Standard 2D






junio 14, 2018

"SHAOLIN SOCCER" (2001) ¿Qué diablos acabamos de ver?

[RESEÑA] Un seguidor de la filosofía Shaolin sueña con que todo el mundo adopte este modo de vida. Y quiere hacerlo ganando un torneo de futbol.



De entrada, el título de la película hace que levantemos una ceja como gesto de incredulidad. Si a eso le sumamos números de baile al ritmo de "Celebration" de Kool and the Gang, humor negro y absurdo, y un pizca de chicas futbolistas con bigotes falsos, entonces estamos ante lo que cualquiera creería se trata del mayor disparate del cine.

Pero su director, guionista y protagonista, Stephen Chow, se las arregla para hacer que este revoltijo funcione y nos regala una eficaz comedia deportiva con altas dosis de artes marciales, que nos mantienen entretenidos por hora y media.

"Shaolin Soccer" (o Futbol Kung-Fu como se le llamo en América Latina) es un interesante ensayo cinematográfico en el que se dejan de lado los convencionalismos a los que nos tiene acostumbrados el cine comercial.

Los estudios Miramax le apostaron al cine asiático a principios de este siglo gracias al éxito que tuvo en taquilla "El tigre y el dragón", de Ang Lee. Compraron los derechos de películas como "Héroe", de Jet Li y "Zu Warriors". 

Pero en el paquete venía esta comedia que tardó dos años en llegar a los cines, pues los ejecutivos la consideraron "inclasificable". Después de ser reeditada casi en su totalidad vio la luz y pese a tener una distribución limitada, consiguió gran éxito entre la audiencia. 

Un dato curioso: La versión que pasan en televisión y se encuentra en DVD es la versión americana, de Miramax, pero la versión disponible en Netflix es la original china, que dura como media hora más y tiene un tono todavía más bizarro.

Hoy hablaremos de la versión de Miramax, que usamos para propósitos de reseñar la peli, justo ahora que está por iniciar la Copa del Mundo Rusia 2018.

DE LA TRAMA 
Sing "pierna de acero" (Chow) es un apasionado del Kung-Fu. Trabaja como pepenador pero eso no le impide soñar con que algún día, la filosofía que aprendió en el templo Shaolin le sirva para mejorar su vida y propagar dichas enseñanzas por el mundo.

Fung "pierna de oro" (Man-Tat Ng) es un pobre diablo que en su juventud era ídolo de la afición pero que falla un penal a propósito en una final de futbol. Esto le costó no solo su carrera sino que lo dejó con una lesión permanente.

Sing y Fung han tocado fondo pero la fortuna decide juntarlos. Después de que Sing se defiende de una pandilla local usando una pelota como arma, Fung lo convence de usar sus habilidades para jugar futbol.

Algo escéptico al principio, Sing concibe un plan para usar sus técnicas para jugar en un campeonato y de esa manera, propagar la práctica de las artes marciales. 

Pero no la van a tener fácil. Sing decide juntar a sus excondíscipulos del templo Shaolin y convencerlos de integrarse al equipo. Todos son perdedores en mayor o menor medida y juntos integran un grupo poco convencional de deportistas.

Fung no tiene idea de cómo entrenarlos y el equipo Shaolin no tiene idea de cómo jugar futbol. En varias secuencias divertídisimas, aprenden lo básico y se animan a entrar al torneo.

Es entonces cuando la lógica de la película se va al caño y vemos cómo el equipo va avanzando, derrotando a equipos muy superiores repartiendo mamporros a diestra y siniestra, hasta llegar a la gran final cuando se deben enfrentar a la poderosa escuadra "Del Mal".


ASÍ LA VIMOS 
Tratamos de darle coherencia a las descripción de la trama, pero la verdad es que al final, nos quedamos rascando la cabeza intentando descifrar qué diablos acabábamos de ver.

Imaginen por un momento que Gokú y compañía decidieran jugar un partido de fútbol usando sus habilidades como sayayines.

Algo así son los encuentros de "Shaolin Soccer". Está de más decir que abundan las secuencias animadas por computadora. Los efectos son bastante rústicos pero eso lejos de restarle calidad a la película, la dotan de un aura de fantasía muy acorde a la historia. 

Cada uno de los hermanos Shaolin es un personaje distinto a los demás y hay que ver para creer sus habilidades especiales. Hay uno que tiene cráneo de acero y un obeso jugador que aprende a volar sobre sus rivales. 

No olvidemos al portero, una suerte de Bruce Lee wannabe que nos arrancará carcajadas.

Los diálogos son absurdos pero muy ingeniosos. Y aunque no lo crean, hay un par de números musicales con coreografía de Thriller incluida.

El encuentro final entre el equipo Shaolin y el equipo Del Mal no tiene desperdicio. Ojalá así fueran las finales de la Copa del Mundo. 




EN RESUMEN

• ¿Vale la pena verla? ¡Claro!. No cabe duda que el cine oriental goza de muy buena salud y de cuando en cuando nos ofrece estos placeres culposos a los que los fans del cine delirante ponemos poca resistencia.

• ¿Se parece a la serie de " Los Super Campeones"? Stephen Chow reconoció en una entrevista que el animé tuvo una fuerte influencia en él a la hora de escribir la historia.

• ¿Es apta para todo público? ¡Desde luego! Incluso quien no es muy aficionado al futbol se va a pasar un rato ameno. Nosotros la vimos en compañía de niños de 5 y 8 años y la verdad, hasta lloraron de la risa.

• ¿Qué le pasó a Stephen Chow? No lo sabemos. Prometía ser la nueva joya del cine chino, pues después de esta película, tuvo éxito también con "Kung Fu Sion" y "CJ7". En Netflix está "La sirena", pero de ahí en adelante no hemos sabido mayor cosa de él.


¿Ya la vieron? ¿La verán? ¿Qué les pareció? Nos dará gusto saber su opinión.


Ficha técnica:
Nombre original: Siu Lam juk kau
Dirección: Stephen Chow
Elenco: Stephen Chow, Man-Tat Ng, Wei Zhao, Yat-Fei Wong
Año: 2001
Estudios: Miramax/Star Overseas/Universe Film Distribution
País de origen: Hong Kong/China
Duración: 1h27m (versión americana)
Relación de aspecto: 1:85
Visionado: DVD Standard 2D